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domingo, 22 de marzo de 2020

Mindfulness basado en la tradición budista



Curso Básico On-line
Mindfulnes basado en la tradición budista





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martes, 8 de noviembre de 2016

Por qué la autocompasión puede ser buena para tu salud

Alejandra Martins 
BBCMundo
2 agosto 2016









¿Te hablas con el mismo tono y amabilidad con los que te comunicas con tus amigos?

¿Usas contigo las mismas palabras de aliento y comprensión? ¿O lidias a diario con un implacable "enemigo interno"?

Tratarnos con compasión ayuda al bienestar emocional y es algo totalmente diferente a sentir pena por uno mismo, según Kristin Neff, profesora de psicología de la Universidad de Austin, en Texas, (EE.UU.) y autora del libro "Sé amable contigo mismo".

Un campo creciente de investigación indica que la autocompasión tiene además un impacto tangible en la salud física. Y éste va desde la respuesta inmune al estrés hasta la estabilización de la glucosa en diabéticos.

Kristin Neff dedicó su vida académica a investigar la autocompasión, que según asegura, le ayudó a lidiar con lo que describe como el "mayor desafío" en su vida, el autismo de su hijo Rowan.

La psicóloga ha desarrollado meditaciones y entrenamientos de autocompasión y asegura que practicarla está al alcance de todos.

¿Pero qué es exactamente la compasión con uno mismo? ¿Y cómo se diferencia de la pena?


Autocompasión vs pena

"No tengo dudas de que la autocompasión es buena para la salud mental", dijo Neff a BBC Mundo.

"Y para entender esto basta preguntarnos, ¿qué será mejor para mí, tener un amigo interior que me apoye? ¿O un enemigo interno que te dice cosas horribles?"

Neff señala que es fundamental distinguir la autocompasión de la pena, "porque la pena por ti mismo no es saludable y la autocompasión sí lo es".





Para la psicóloga estadounidense, pena significa "básicamente decirme 'pobrecita yo', es un estado mental en que exagero lo que me ocurre, en que me aíslo de los demás y siento que soy la única en el mundo que sufre".

La autocompasión, en cambio, tiene tres elementos, según Neff. Por un lado se trata de ofrecernos comprensión y apoyo. Pero también hay otros dos componentes: un sentido de humanidad compartida y la atención plena.

"La idea es sentir que otras personas también sufren, que no somos los únicos, que hay una experiencia humana común", señaló Neff a BBC Mundo.

"Y la autocompasión también incluye la práctica de mindfulness o atención plena, de estar en el presente y ver las cosas como son, sin ignorarlas, pero sin las exageraciones que causa una mente que constantemente rumia".


Impacto en la salud

Varias investigaciones recientes apuntan al impacto positivo de la autocompasión en la salud física.

Jennifer Arch, profesora de psicología de la Universidad de Colorado (EE.UU.), estudió las respuestas al estrés tras un breve entrenamiento en meditaciones de autocompasión. Uno de sus estudios más recientes fue publicado en julio de este año en la revista Psychoneuroendocrinology.

"El entrenamiento disminuyó marcadores de estrés en el sistema nervioso autónomo", dijo Arch a BBC Mundo. Dicho sistema controla acciones involuntarias, como la dilatación y contracción de vasos sanguíneos, la salivación, el sudor o la digestión.

Otros investigadores midieron niveles de una glucoproteína llamada IL 6 o interleucina 6 para determinar la inflamación asociada al estrés. El trabajo publicado en 2014 por, entre otros, Juliana G. Breines, de Brandeis University, en Massachussetts (EE.UU.), sugiere que "la autocompasión puede ser un factor de protección contra la inflamación inducida por estrés".




Por su parte, Steve Cole, de la Universidad de California (EE.UU.), mostró que un mayor sentido de conexión con otros seres humanos fortalece el sistema inmunológico.

Y un trabajo publicado en junio en Diabetes Care, la revista de la Asociación Estadounidense de Diabetes, establece el impacto positivo de meditaciones de autocompasión en diabéticos.

"La principal conclusión del estudio es que cuando las personas con diabetes aprenden a tratarse con más comprensión y amabilidad tienden a estar menos deprimidas", dijo a BBC Mundo Anna Friis, una de las autoras del estudio.

"También encontramos que ser más autocompasivos disminuye los niveles en la sangre de Hba 1c, o hemoglobina glicosilada, una de las principales medidas clínicas de salud en diabéticos".

"Cambio radical"

En Argentina, la psicóloga Fanny Libertun se entrenó en los cursos desarrollados por Neff y utiliza la autocompasión en sus terapias.

"La autoobservación desde la autocompasión nos permite hacer un cambio de perspectiva radical", dijo Libertun a BBC Mundo.

"Ni tenemos que ser de una determinada manera ni estamos separados de los otros".

"Desde una sólida y firme base forjada en la autocompasión las personas se sienten más integradas, desisten en sus intentos de ser mejores, o más perfectos, es decir ser otros".

"Gracias a la actitud compasiva las personas se transforman en seres que disfrutan al sentirse aceptados y completos tal y como son, logran enfocar los cambios que necesitan hacer con amor, a la vez que desplegan sus talentos con mayor fluidez".




Primer paso

¿Cómo comenzar entonces a practicar autocompasión?

En el caso de Kristin Neff, esta práctica fue vital tras el diagnóstico de autismo de su hijo.

"No me juzgué a mi misma por la confusión y frustración inicial de no saber cómo responder como madre ante las necesidades de mi hijo", dijo Neff.

"Y encontré que siendo amable conmigo y dándome apoyo pude acceder a más recursos emocionales para ayudar a mi hijo, que si hubiera simplemente aceptado una mente llena de negatividad".

Algunas meditaciones de autocompasión en español pueden encontrarse en internet, en sitios como www.mindfulselfcompassion.org y www.mindfulnessyautocompasion.org

Dos meditaciones están incluidas más arriba en esta nota, pero Neff asegura que podemos dar un primer paso en forma muy simple.

"Si te sientes inadecuado o enfrentas una dificultad pregúntate, ¿le diría esto a un amigo querido si enfrentara la misma situación?".

Una forma muy fácil de comenzar a ser más autocompasivos, según la psicóloga, es tratar de usar un lenguaje tan comprensivo y que nos de aliento, como usaríamos con un amigo al que apreciamos mucho. Y el tono también es importante.

"Sabemos como hablarle a un amigo. Las herramientas las tenemos al alcance de la mano", dijo Neff a BBC Mundo.

"Sólo debemos recordar usarlas con nosotros mismos".

viernes, 15 de abril de 2016

Cómo manejar emociones negativas

Por Su Santidad el XIV Dalai Lama
Nottingham, Inglaterra, mayo 24 de 2008









Las definiciones de “bueno” y “malo” o “positivo” y “negativo”. 

¿Cómo manejamos las emociones negativas? Este es un tema importante que cuestiona ¿qué es positivo y qué es negativo? ¿Hay algo que sea absolutamente positivo o absolutamente negativo? Realmente no lo sé. Todo es interdependiente y todo tiene aspectos diferentes. Un observador mira algo desde un ángulo y ve una imagen pero, aun el mismo observador, cuando va al otro lado, ve las cosas desde un ángulo diferente.

¿Por qué entonces, cada persona tiene una visión diferente del mundo? Bien, es porque cada uno de nosotros mira al mundo desde un ángulo diferente. Hasta el mismo objeto se ve diferente incluso para la misma persona. Por lo tanto, ¿cuál es la diferencia y la definición de bueno y malo? No lo sé. Una hormiga no analiza eso pero, de alguna manera, sabe que algo que le ayuda en la vida es bueno y entonces lo considera bueno; y algo que es peligroso para su vida, siente que es malo y le da la vuelta para evadirlo.

De esa manera, quizás podemos decir que [el tema de bueno o malo] está basado en la supervivencia. Queremos comodidad y felicidad. Así que algo que ayuda a la supervivencia, lo consideramos bueno: eso es positivo. Algo que nos ataca y que apreciamos como un peligro para nuestra supervivencia, sentimos que es malo: [eso es negativo.]

La definición de “emociones negativas”.

De acuerdo a esa manera [de definir positivo y negativo], entonces, por la manera en que manejamos las emociones negativas. [Tenemos que ocuparnos primero de] ¿cómo las definimos?. Antes que nada, son cuestiones que inquietan nuestra paz interna, por eso las llamamos “negativas”; Las [emociones] que nos traen fortaleza interna y paz, serían “positivas”.

A partir de las discusiones que he tenido con científicos, especialmente con el gran científico Varela, un amigo mío cercano, hemos concluido que una fuerte compasión es una emoción y que es benéfica en última instancia. Estuvimos de acuerdo, entonces, que aun la mente del Buda tiene emociones en términos de la compasión; por tanto, la emoción no es necesariamente algo malo o negativo. Tendríamos que considerar a la compasión infinita del Buda, como una emoción. Así que el Buda era
infinitamente emocional. Si consideramos a la compasión una emoción, entonces, es muy positiva. Por otro lado, el miedo y el odio destruyen nuestra felicidad y paz interna; así que tendríamos que considerarlas negativas.


El manejo de las emociones negativas basado en la razón.

¿Cómo trabajar, entonces, con [emociones negativas como] el miedo y el odio? [Necesitamos considerar cómo] esas emociones perjudiciales no tienen una base confiable. Provienen de una actitud irreal mientras que las emociones positivas provienen comúnmente de bases confiables. Por ejemplo, algunas emociones pueden incrementarse a través de la razón y la lógica; por lo tanto, tienen una base sensata. Una emoción negativa surge automáticamente, pero cuando aplicamos el análisis y el razonamiento se reducen y no tienen una base confiable. Por consiguiente, una emoción positiva es algo que está relacionado con la realidad, y una negativa está basada en alguna distorsión de la realidad o en ignorancia.

Por ejemplo, cuando estamos enojados con un enemigo, en ese momento el enojo hace que sus acciones aparezcan como dañinas. Por lo tanto, pensamos que es una mala persona. Pero, cuando analizamos, [caemos en cuenta que] esa persona no es un enemigo de nacimiento. Si me hacen daño, puede ser por diversas razones, no por la persona en sí. Si la persona fuese de verdad de la categoría de “enemigo”, tendría que ser enemigo desde el nacimiento y nunca se convertiría en amigo. Sin embargo, en circunstancias diferentes, podría convertirse en nuestro mejor amigo. Por consiguiente, el enojo y el odio hacia una persona son incorrectos.

Lo que está mal son las acciones, no la persona en sí. Pero el enojo, [basado simplemente en las acciones incorrectas de alguien,] va dirigido a la persona. Por otro lado, la compasión, es primordialmente dirigida a la persona independientemente de sus acciones. Por lo tanto, podemos tener compasión por un enemigo con base en que ese enemigo es una persona.

Es necesario distinguir entre la persona y sus acciones. Podemos tener compasión hacia el lado humano, la persona, pero oponernos a la acción. Es por eso que la emoción negativa es usualmente generada por una mentalidad estrecha. Se enfoca en un sólo aspecto: [las acciones incorrectas de alguien.]

En cuanto a la compasión, ha de hacerse una distinción. Existe la compasión basada en un factor biológico. [Este tipo de compasión es parcial hacia alguien que nos beneficia, como nuestra madre.] ¿O estamos acaso hablando de compasión imparcial basada en la razón? Esta compasión es mucho mejor, es imparcial, está basada en el razonamiento, está dirigida a la persona y no a la acción. Una emoción negativa basada sólo en la acción no es razonable y mucho peor, no causa felicidad. 

Análisis de las desventajas de las emociones negativas como el enojo.

Para manejar las emociones negativas, entonces, lo más importante es el análisis. Por ejemplo, ¿cuánto beneficio puedo obtener del enojo? El enojo puede crear mucha y muy fuerte energía, eso es cierto. Podemos verlo aun en nuestros gestos faciales y expresiones verbales cotidianos. Cuando nos enojamos, ambas reacciones, son muy duras. Nos determinamos a escoger las palabras más severas que pueden herir a la otra persona. Una vez que el enojo cesa, la energía que era fuerte y violenta se reduce y la mente realmente se siente más aguda. La energía que produce el enojo es un tipo de energía que ciega [porque la mente no es aguda cuando la tenemos.] Por eso, el enojo nunca ayuda realmente, mientras que si siempre usamos una aproximación realista, eso puede ayudar mucho. Incluso a un abogado, durante un juicio en la corte, no le ayuda gritar enojado, mientras que si procede inteligentemente, puede derrotar a su oponente.
El enojo, entonces, destruye la habilidad para que la inteligencia funcione claramente. Nuestro juicio puede cegarse con palabras dichas con enojo. A través de la inteligencia, podemos entender que el enojo no es útil. Es de mejor ayuda, si en una situación difícil o amenazante actuamos apropiadamente. En otras palabras, mientras mantenemos la compasión hacia la otra persona, abrimos la posibilidad de la amistad, eventualmente. Si nos enojamos, se cierran las puertas a cualquier posibilidad de amistad en un futuro. Las emociones negativas pueden reducirse pensando de esta manera. Aunque estas recurran, será debilitadas.

Transcrito y ligeramente editado por Alexander Berzin
Traducido al español por Marta M. Mejía Castañer