jueves, 15 de septiembre de 2016

Charla de Presentación Curso Mindfulness basado en la tradición budista (MBTB)

La Atención Plena (‘mindfulness’, en inglés) es un estado de atención abierta a la totalidad de nuestra experiencia vital, aquí y ahora.

Se trata de una experiencia integral en la que tomamos plena conciencia del estado corporal, de la respiración, de las sensaciones, las emociones, los contenidos mentales y el entorno.

En la Escuela de Atención Plena (EAP) seguimos un modelo económico basado en la generosidad, la solidaridad y el intercambio justo. Queremos llevar el aprendizaje y la práctica de la Atención Plena a todo el mundo.

Charla de Presentación
Curso Mindfulness Basado en la Tradición Budista (MBTB)

Impartido por Agustín Vázquez Caruncho

Viernes 21 de Octubre de 2016
19,00 horas

Centro KAERU
Avenida Cataluña, 35. Bloque 2. Local "A".
Zaragoza


El silencio contribuye a regenerar el cerebro

Florence Nightingale, una mujer extraordinaria considerada precursora de la enfermería moderna, afirmó: “El ruido innecesario es la falta de atención más cruel que se le puede infligir a una persona, ya esté sana o enferma”. Casi dos siglos más tarde, la ciencia ha confirmado que nuestro cerebro necesita el silencio casi tanto como nuestros pulmones el oxígeno.


El silencio contribuye a regenerar el cerebro

“Nada fortifica tanto las almas como el silencio”. – Jacinto Benavente
Hasta hace poco se pensaba que las neuronas no podían regenerarse y que nuestro cerebro estaba condenado a un declive progresivo e inexorable. Sin embargo, con el descubrimiento de la neurogénesis todo ha cambiado, ahora los neurocientíficos se centran en descubrir qué puede promover la regeneración neuronal.
En este sentido, un grupo de investigadores alemanes del Research Center for Regenerative Therapies Dresden han descubierto que el silencio tiene un impacto enorme en el cerebro. Estos científicos comprobaron que en el cerebro de los ratones que se quedaban en silencio durante dos horas cada día crecían nuevas células en el hipocampo, la región del cerebro relacionada con la memoria, las emociones y el aprendizaje.
Además, constataron que esas nuevas células eran capaces de diferenciarse e integrarse en el sistema nervioso central para cumplir diferentes funciones. Por tanto, reservar algunos minutos al día para estar en completo silencio podría ser muy beneficioso para nuestro cerebro, ayudándonos a conservar la memoria y a ser más flexibles ante los cambios.

El silencio permite que el cerebro le dé sentido a la información

Nuestro cerebro tiene una “red por defecto” que se activa cuando estamos descansando. Esa red se encarga de evaluar las situaciones e información a la que nos hemos expuesto a lo largo del día y las integra en nuestra memoria o las descarta si son irrelevantes.
Básicamente, esa red funciona reclutando una serie de regiones del cerebro, que son las encargadas de seguir trabajando por debajo del nivel de la conciencia. También es la principal responsable de los destellos de genialidad ya que se encarga de ir atando cabos y buscar soluciones a los problemas.

jueves, 2 de junio de 2016

La meditación "apaga" el hemisferio izquierdo y "activa" el derecho





La meditación "apaga" el hemisferio izquierdo y "activa" el derecho", según un estudio que el grupo de investigación de Neuroquímica y Neuroimagen de la Universidad de La Laguna ha realizado con personas mientras practicaban yoga, pero que puede extrapolarse a todo tipo de meditación.
El neurofisiólogo José Luis González Mora, director del grupo de investigación, ha explicado a Efe que la finalidad del trabajo "Identificar los correlatos neurales del estado de silencio mental experimentado a través de la meditación Sahaja Yoga" era saber qué ocurre en el cerebro en un estado alterado de conciencia, cuando una persona medita.
Este trabajo ha sido publicado en el "Journal of alternative and complementary medicine" y en su elaboración también han participado José Suero, Katya Rubia y Sergio Hernández, como primer autor.
Sergio Hernández, ingeniero de telecomunicaciones que investiga en neurociencia, explicó a Efe que el Sahaja Yoga se basa en llegar a establecer el silencio mental, un estado, agregó, que es ideal para el reequilibro mental.
El estudio se ha llevado a cabo con técnicas de neuroimagen y José Luis González Mora indicó que el llamado estado de silencio mental se consigue con el yoga, pero también con otras técnicas cuyo denominador común sea llegar a un estado mental en el que se consiga alguna recompensa como placer.
Recordó que el hemisferio izquierdo del cerebro es más analítico, mientras que el derecho es más integrador y destacó que las experiencias mentales que se tienen en estado de meditación no son algo esotérico sino manifestaciones fisiológicas del sistema nervioso central.
González Mora reconoció que hay quienes utilizan la meditación como algo parecido a una religión, pero en realidad, afirmó, no es ni más ni menos que un entrenamiento para conseguir ayudas.
La idea de este experimento era focalizar la atención en una región del cerebro que quienes practican yoga utilizan para concentrarse, en un experimento en el que participaron once mujeres y ocho hombres.
Con las pruebas de resonancia magnética se obtuvieron un "montón" de activaciones cerebrales que, una vez analizadas por separado, mostraron que con la concentración máxima se activaban básicamente la corteza frontal inferior derecha y la parte anterior de la ínsula derecha según profundizaban en la meditación, y sugiere que refleja el autocontrol necesario para los procesos inhibitorios necesarios para alcanzar el estado de silencio mental.
También se activan las dos regiones laterales del lóbulo temporal.
Según José Luis González Mora, la idea es que cuando ocurre lo anterior y se activan la corteza frontal inferior derecha y la ínsula derecha, lo que se entiende es que esas áreas intentan focalizar la atención para concentrarse mejor y llegar al "silencio mental".
Los investigadores también han encontrado que en el lóbulo temporal superior y en la parte inferior parietal también se producen activaciones para intentar mantener la atención, para "digamos, no preocuparse ni del pasado ni del futuro, sino sólo del momento presente".
De este modo los investigadores deducen que cuando se quiere alcanzar un estado de meditación se "apaga" ligeramente el hemisferio izquierdo, que podría denominarse como más individualista, y se activa el derecho, que es más integrador.
Las personas que participaron en este experimento fueron "sometidas" a resonancia magnética funcional durante tres cortos consecutivos períodos de meditación, en contraste con un estado de relajación de control.
Explicó José Luis González Mora que cuando se trabaja con resonancia magnética lo que se ve es la activación cerebral que de forma indirecta producen en el cerebro por la oxihemoglobina (molécula con oxígeno) y la desoxihemoglobina (molécula sin oxígeno).
Primero se consume el oxígeno que transporta la hemoglobina por el incremento de actividad y luego se produce una vasodilatación, con lo que se aporta oxígeno y glucosa, es decir, más sangre, y se asume que eso significa aumento de actividad.
Publicado por Rubén Darío García León, Santa Cruz de Tenerife, EFE. www.eldia.es

miércoles, 1 de junio de 2016

¿Cuál es la actitud correcta para la meditación?





  1. Meditar es reconocer y contemplar lo que sucede –ya sea agradable o desagradable– de manera relajada.
  2. Meditar es observar y esperar pacientemente con atención y entendimiento. La meditación NO es intentar experimentar algo que has leído u oído.
  3. Sólo presta atención al momento presente. No te pierdas en pensamientos acerca del pasado. No te dejes llevar por pensamientos acerca del futuro.
  4. Al meditar, tanto la mente como el cuerpo deben estar cómodos.
  5. Si la mente y el cuerpo se cansan, algo pasa con la manera en que estás practicando; es momento de revisar cómo estás meditando.
  6. ¿Por qué te concentras tan intensamente cuando meditas? ¿Quieres algo? ¿Quieres que algo suceda? ¿Quieres que algo deje de suceder? Verifica si alguna de estas actitudes está presente.
  7. La mente que medita debería estar relajada y en paz. No puedes practicar cuando la mente está tensa.
  8. No te concentres con demasiada intensidad, no controles. No te fuerces ni te restrinjas.
  9. No intentes crear nada y no rechaces lo que está ocurriendo. Simplemente sé consciente.
  10. Intentar crear algo es codicia. Rechazar lo que sucede es aversión. No saber si algo está sucediendo o ha dejado de suceder es ignorancia/engaño.
  11. Sólo en la medida en que la mente que observa no tiene codicia, aversión o ansiedad estás verdaderamente meditando.
  12. No tengas expectativas, no quieras nada, no estés ansioso, porque si estas actitudes están en tu mente, se vuelve difícil meditar.
  13. No está intentado hacer que las cosas sucedan de la forma en que tu quieres. Estás intentando saber lo que ocurre tal cual es.
  14. ¿Qué está haciendo la mente? ¿Pensando? ¿Siendo consciente?
  15. ¿Adónde está ahora la atención de la mente? ¿Fuera? ¿Dentro?
  16. La mente que observa, contemplativa, ¿está adecuadamente atenta o sólo superficialmente atenta?
  17. No practiques con una mente que quiere algo o quiere que algo ocurra: el único resultado será que te agotarás.
  18. Tienes que aceptar y contemplar tanto buenas como malas experiencias. ¿Sólo quieres buenas experiencias? ¿No quieres siquiera la más mínima experiencia desagradable? ¿Es esto razonable? ¿Es éste el camino del Dhamma?
  19. Tienes que comprobar una y otra vez con qué actitud estás meditando. Una mente ligera y libre te ayuda a meditar bien. ¿Tienes la actitud correcta?
  20. No te sientas perturbado por la mente que piensa. No estás practicando para prevenir pensar, sino para reconocer e identificar el ‘pensar’ cuando éste aparezca.
  21. No rechaces ningún objeto que venga a tu atención. Conoce las impurezas/obstáculos mentales que surgen en relación al objeto y examínalas continuamente.
  22. El objeto de atención no es realmente importante; la mente contemplativa que trabaja en el fondo para estar atenta es de real importancia. Si la contemplación se hace con la actitud adecuada, cualquier objeto es el objeto adecuado.
  23. Sólo cuando hay fe o confianza (saddhā), surge el esfuerzo. Sólo cuando hay esfuerzo (viriya), la atención se vuelve continua. Sólo cuando la atención (sati) es continua, la mente se estabiliza. Sólo cuando la mente se estabiliza (samādhi), empiezas a comprender las cosas como son. Cuando empiezas a entender las cosas como son (paññā), la confianza se fortalece.
Sayadaw U Tejaniya

lunes, 9 de mayo de 2016

‘Mindfulness’ o ‘McMeditación’: ¿para qué sirve todo esto y realmente lo necesitas en tu vida?

A pesar de su éxito, o precisamente por él, hay todavía confusión en torno al alcance y significado de la atención plena. Respondemos cinco preguntas frecuentes.



El mindfulness o atención plena vende toneladas de libros, aplicaciones para móviles, cursos y artículos. La revista Time le dedicó una portada. En el parlamento británico se presentó hace unos meses un informe, Mindful Nation, que recomienda implementar esta práctica en varios ámbitos de la política pública. Pero su irrupción en tantos frentes, no sólo de la salud o la educación sino también de los negocios, con Wall Street a la cabeza, es una preocupación para quienes ven cómo se esfuman sus raíces y el contexto budista en el que se apoya.
“Cuando empecé esto era una actividad como del sótano, que hacían unos chiflados. Es muy bonito pensar que puede llegar a grandes capas de la sociedad”, señala Andrés Martín Asuero, pionero de los cursos de MBSR en España (o reducción del estrés basado en mindfulness, el curso que la Universidad de Massachusetts, en Estados Unidos, comenzó a exportar hace 30 años). “Nosotros damos cursos a 1.200 personas al año y, a través de nuestra red de instructores, a más de 6.000. Creo que empezamos a generar un impacto,” sostiene Martín, que publicó recientemente su tercer libro dedicado al tema, titulado Plenamente.
¿Alcanzará España a Gran Bretaña? ¿Veremos al presidente del Gobierno meditando? “Una cosa son los políticos que hemos tenido hasta ahora y otra los que están empezando a surgir, un reflejo de una sociedad que está cambiando. En España empezaremos a ver gente famosa, influyente, que ‘sale del armario’. No me sorprendería que en 5 o 10 años estuviera en agenda política”, apunta Martín.
Martín habla de mindfulness como un “budismo para no budistas”, pero Francisco Dokushô Villalba, fundador de la comunidad budista soto Zen en España, se refiere a mindfulness descafeinado o lo que ya se conoce como McMindfulness, en referencia a la cadena de comida rápida. “Se puede hacer un curso de reducción de estrés para que la plantilla produzca más, pero no hay una reflexión sobre el producto que está haciendo esta empresa. El movimiento mindfulness carece de una reflexión global, y la crítica social y del modo de vida que sí se encuentra en el núcleo de la tradición budista”, señala.  Martín cree que cuando una persona está en un percentil de malestar psicológico del 76 por ciento (el porcentaje medio en el que se sitúan los participantes en sus cursos MBSR de ocho semanas) no quiere hablar de iluminación. “Entrar en esa dimensión espiritual no es posible con ese grado de malestar”.
A pesar de su éxito, o precisamente por él, hay todavía confusión en torno al alcance y significado de la atención plena. Respondemos cinco preguntas frecuentes:
¿Necesita poner mindfulness en su vida?
Para enmarcar qué es el mindfulness, una habilidad eminentemente práctica y sobre la que resulta difícil teorizar, Martín suele usar preguntas como estas:
1.    Cuando su atención se distrae, ¿con qué rapidez se da cuenta y puede redirigirla de nuevo a lo que está haciendo? ¿Se da cuenta enseguida de las distracciones o es al cabo de un buen rato?
2.    En un día normal, ¿cuál es su capacidad de organizarse para trabajar o realizar las tareas cotidianas de acuerdo con sus prioridades? Al acabar la jornada, ¿se siente satisfecho de lo que ha realizado?
3.    En su trabajo o actividades cotidianas, ¿hasta qué punto mantiene su completa atención en una conversación?
Que las respuestas sean negativas es lo normal: solo pasamos unos once minutos de media concentrados en una actividad antes de que algo nos interrumpa, señala este experto. Así que el mindfulness, la capacidad de traer de vuelta de forma voluntaria la atención errante, tiene el terreno abonado en Occidente.
¿Es autoayuda?  
En opinión de Javier García Campayo, profesor de psiquiatría y director del Master de Mindfulness de la Universidad de Zaragoza, el primero de estas características en España, el concepto de autoayuda está muy desprestigiado, “como una especie de comecocos poco eficaz”. Mindfulness, sin embargo, “es una psicoterapia de reconocida eficacia para aumentar el bienestar psicológico de la población normal. Puede usarse como autoayuda en el sentido de que uno puede practicarlo solo y ya encuentra beneficios, pero se recomienda la práctica también en grupo”.
“Me gusta más autoconciencia”, señala por su parte Martín. “En la medida en que una persona es más consciente de lo que hace, cómo lo hace y cuál es el impacto que tienen sus acciones en los demás, evolucionará hacia cosas que tengan más sentido, belleza y bienestar”. Villalba, el maestro zen, va más allá: “La atención plena no es una técnica de bienestar sino de despertar; es una técnica mucho más profunda y amplia que el simple hecho de estar bien”.
¿Mindfulness es lo mismo que meditación?
“La gente está empezando a identificar meditación con mindfulness y ahí es donde hemos querido intervenir”, señala Villalba. Su centro forma parte de una red internacional de linajes budistas que está poniendo en marcha sistemas de mindfulness basados en la tradición budista. “La atención plena trabaja junto con otros factores coadyuvantes como la intención correcta, la palabra correcta o el modo de vida correcto”, señala Villalba. “Porque atención plena no es lo mismo que meditación; la atención plena es una cualidad de la meditación, pero el estado meditativo es más complejo que el simple desarrollo de la atención plena. Desde la tradición budista la atención plena trabaja dentro de un sistema que se ha perdido en el MBSR y en el movimiento mindfulness en general, y eso lo que queremos aportar”.
¿Cómo distinguir a un buen profesor?
“Cuando una actividad se pone de moda, como ocurre con mindfulness, aparecen personas que al rebufo del éxito quieren obtener beneficio. Es importante comprobar la formación de quien lo imparte”, apunta García Campayo, que apuesta por la formación universitaria como una garantía de calidad.  Martín, director de Esmindfulness, cree que el universitario no es el contexto óptimo, ya que es importante que se cree un vínculo entre alumno e instructor, algo que no es fácil conseguir con profesores que van y vienen. Por otra parte, lejos de ser una transmisión de conocimientos, apunta, el instructor ha de predicar con su ejemplo; ha de ser capaz de aplicarlo en su vida. “Se trata de generar un contexto de aprendizaje en el cual se anime a la persona a indagar y contemplar lo que pasa sin reaccionar a ello. Esto requiere unas habilidades que son más de tipo coach que de profesor universitario”.
Villalba piensa que hay arribistas que están tratando de hacer carrera profesional a través del mindfulness. “Todo aquel que haga un trabajo debe ser remunerado. Pero buscar un enriquecimiento rápido, poner precios abusivos a los cursos, nos hace ver que son los que siempre quieren montarse en la cresta de la ola y beneficiarse de ello ahora que se está convirtiendo en una especie de esnobismo o creciendo en prestigio”, señala el maestro Zen. La formación de mindfulness basado en la tradición budista (que usa el acrónimo MBTB) se basa en aportaciones voluntarias y en un sistema de intercambio. “No hay que olvidarse de que este es un beneficio real para los seres humanos y por eso proponemos un movimiento de voluntariado. Uno aprende, se forma para sí mismo y para compartir con los demás dentro de una política de generosidad y  solidaridad compartida”.
 ¿Es la meditación para todo el mundo?
“Ni la meditación, ni el mindfulness ni ninguna técnica psicológica o tratamiento son para todo el mundo. Hay personas que rechazan mindfulness porque les parece aburrido o les produce mayor ansiedad. Para otras personas no es necesario porque ya poseen niveles altos de mindfulness de forma natural. Pero para la mayor parte de la población, es eficaz tanto para curar enfermedades como para obtener mayor bienestar psicológico”, resume el profesor García Campayo, que también es autor de varios libros sobre el tema.
Martín señala que a las personas deprimidas les ayudará más hacer deporte, incrementar la vida social o, en suma, hacer uso de remedios más convencionales, porque en general tienen poca fuerza de voluntad y cuando están en silencio la tendencia a rumiar es alta. En los cursos MBSR son muy cuidadosos con las personas con esquizofrenia y otras enfermedades mentales, mientras que las personas con adicciones tienen que haber pasado una temporada “limpios”. Para hacer un curso MBSR de ocho semanas, los interesados han de asistir obligatoriamente a una sesión orientativa abierta y gratuita. “Dejamos claro que esto no es una terapia. El resultado depende de cada uno”, aclara Martín.
“La meditación, sea del tipo que sea, no es una panacea universal para todo el mundo ni se puede prescribir a todo tipo de personas”, opina Villalba. “Comprendo el rechazo que pueden sentir algunos, porque el impulso que lleva a la meditación ha de surgir del interior, no de una obligación social porque está de moda”.

viernes, 15 de abril de 2016

Cómo manejar emociones negativas

Por Su Santidad el XIV Dalai Lama
Nottingham, Inglaterra, mayo 24 de 2008









Las definiciones de “bueno” y “malo” o “positivo” y “negativo”. 

¿Cómo manejamos las emociones negativas? Este es un tema importante que cuestiona ¿qué es positivo y qué es negativo? ¿Hay algo que sea absolutamente positivo o absolutamente negativo? Realmente no lo sé. Todo es interdependiente y todo tiene aspectos diferentes. Un observador mira algo desde un ángulo y ve una imagen pero, aun el mismo observador, cuando va al otro lado, ve las cosas desde un ángulo diferente.

¿Por qué entonces, cada persona tiene una visión diferente del mundo? Bien, es porque cada uno de nosotros mira al mundo desde un ángulo diferente. Hasta el mismo objeto se ve diferente incluso para la misma persona. Por lo tanto, ¿cuál es la diferencia y la definición de bueno y malo? No lo sé. Una hormiga no analiza eso pero, de alguna manera, sabe que algo que le ayuda en la vida es bueno y entonces lo considera bueno; y algo que es peligroso para su vida, siente que es malo y le da la vuelta para evadirlo.

De esa manera, quizás podemos decir que [el tema de bueno o malo] está basado en la supervivencia. Queremos comodidad y felicidad. Así que algo que ayuda a la supervivencia, lo consideramos bueno: eso es positivo. Algo que nos ataca y que apreciamos como un peligro para nuestra supervivencia, sentimos que es malo: [eso es negativo.]

La definición de “emociones negativas”.

De acuerdo a esa manera [de definir positivo y negativo], entonces, por la manera en que manejamos las emociones negativas. [Tenemos que ocuparnos primero de] ¿cómo las definimos?. Antes que nada, son cuestiones que inquietan nuestra paz interna, por eso las llamamos “negativas”; Las [emociones] que nos traen fortaleza interna y paz, serían “positivas”.

A partir de las discusiones que he tenido con científicos, especialmente con el gran científico Varela, un amigo mío cercano, hemos concluido que una fuerte compasión es una emoción y que es benéfica en última instancia. Estuvimos de acuerdo, entonces, que aun la mente del Buda tiene emociones en términos de la compasión; por tanto, la emoción no es necesariamente algo malo o negativo. Tendríamos que considerar a la compasión infinita del Buda, como una emoción. Así que el Buda era
infinitamente emocional. Si consideramos a la compasión una emoción, entonces, es muy positiva. Por otro lado, el miedo y el odio destruyen nuestra felicidad y paz interna; así que tendríamos que considerarlas negativas.


El manejo de las emociones negativas basado en la razón.

¿Cómo trabajar, entonces, con [emociones negativas como] el miedo y el odio? [Necesitamos considerar cómo] esas emociones perjudiciales no tienen una base confiable. Provienen de una actitud irreal mientras que las emociones positivas provienen comúnmente de bases confiables. Por ejemplo, algunas emociones pueden incrementarse a través de la razón y la lógica; por lo tanto, tienen una base sensata. Una emoción negativa surge automáticamente, pero cuando aplicamos el análisis y el razonamiento se reducen y no tienen una base confiable. Por consiguiente, una emoción positiva es algo que está relacionado con la realidad, y una negativa está basada en alguna distorsión de la realidad o en ignorancia.

Por ejemplo, cuando estamos enojados con un enemigo, en ese momento el enojo hace que sus acciones aparezcan como dañinas. Por lo tanto, pensamos que es una mala persona. Pero, cuando analizamos, [caemos en cuenta que] esa persona no es un enemigo de nacimiento. Si me hacen daño, puede ser por diversas razones, no por la persona en sí. Si la persona fuese de verdad de la categoría de “enemigo”, tendría que ser enemigo desde el nacimiento y nunca se convertiría en amigo. Sin embargo, en circunstancias diferentes, podría convertirse en nuestro mejor amigo. Por consiguiente, el enojo y el odio hacia una persona son incorrectos.

Lo que está mal son las acciones, no la persona en sí. Pero el enojo, [basado simplemente en las acciones incorrectas de alguien,] va dirigido a la persona. Por otro lado, la compasión, es primordialmente dirigida a la persona independientemente de sus acciones. Por lo tanto, podemos tener compasión por un enemigo con base en que ese enemigo es una persona.

Es necesario distinguir entre la persona y sus acciones. Podemos tener compasión hacia el lado humano, la persona, pero oponernos a la acción. Es por eso que la emoción negativa es usualmente generada por una mentalidad estrecha. Se enfoca en un sólo aspecto: [las acciones incorrectas de alguien.]

En cuanto a la compasión, ha de hacerse una distinción. Existe la compasión basada en un factor biológico. [Este tipo de compasión es parcial hacia alguien que nos beneficia, como nuestra madre.] ¿O estamos acaso hablando de compasión imparcial basada en la razón? Esta compasión es mucho mejor, es imparcial, está basada en el razonamiento, está dirigida a la persona y no a la acción. Una emoción negativa basada sólo en la acción no es razonable y mucho peor, no causa felicidad. 

Análisis de las desventajas de las emociones negativas como el enojo.

Para manejar las emociones negativas, entonces, lo más importante es el análisis. Por ejemplo, ¿cuánto beneficio puedo obtener del enojo? El enojo puede crear mucha y muy fuerte energía, eso es cierto. Podemos verlo aun en nuestros gestos faciales y expresiones verbales cotidianos. Cuando nos enojamos, ambas reacciones, son muy duras. Nos determinamos a escoger las palabras más severas que pueden herir a la otra persona. Una vez que el enojo cesa, la energía que era fuerte y violenta se reduce y la mente realmente se siente más aguda. La energía que produce el enojo es un tipo de energía que ciega [porque la mente no es aguda cuando la tenemos.] Por eso, el enojo nunca ayuda realmente, mientras que si siempre usamos una aproximación realista, eso puede ayudar mucho. Incluso a un abogado, durante un juicio en la corte, no le ayuda gritar enojado, mientras que si procede inteligentemente, puede derrotar a su oponente.
El enojo, entonces, destruye la habilidad para que la inteligencia funcione claramente. Nuestro juicio puede cegarse con palabras dichas con enojo. A través de la inteligencia, podemos entender que el enojo no es útil. Es de mejor ayuda, si en una situación difícil o amenazante actuamos apropiadamente. En otras palabras, mientras mantenemos la compasión hacia la otra persona, abrimos la posibilidad de la amistad, eventualmente. Si nos enojamos, se cierran las puertas a cualquier posibilidad de amistad en un futuro. Las emociones negativas pueden reducirse pensando de esta manera. Aunque estas recurran, será debilitadas.

Transcrito y ligeramente editado por Alexander Berzin
Traducido al español por Marta M. Mejía Castañer

miércoles, 6 de abril de 2016

La neurociencia encuentra lo que los budistas saben desde hace siglos: no hay un yo constante.

Por Aimee Kuvadia
 
Evan Thompson investigador de la Universidad de Columbia Británica ha confirmado que la enseñanza budista del no-yo, o anatta (pali), anatman (sánscrito), es algo más que una teoría.

Los budistas argumentan que nada es constante, todo cambia con el tiempo, tienes un flujo de conciencia cambiando constantemente. Y desde una perspectiva neurocientífica, el cuerpo y el cerebro son un flujo constante. No hay nada que corresponda a la noción de que existe un yo inmutable”. 
La aceptación de esta realidad, de que nada permanece igual, debería ser muy liberadora, porque la gente ya no se definiría por sus pensamientos o se identificarían con una idea establecida de quienes son. Sus posibilidades serían infinitas. 
Los monjes budistas han conocido desde hace miles de años lo que la ciencia está descubriendo ahora: Que la mente puede cambiar si se la entrena. La neuroplasticidad, (la capacidad del sistema nervioso para cambiar, adaptarse y moldearse a nivel estructural y funcional, mediante el desarrollo neuronal y cuando es sometido a nuevas experiencias) dota a las personas de la capacidad de crecer y evolucionar, triunfando sobre los malos hábitos y pudiendo convertirse entonces en los individuos que quieren ser.
 
Sin embargo, ni los budistas ni los neurocientíficos tienen una respuesta determinante sobre exactamente cómo se relaciona la conciencia con el cerebro. De hecho, las disciplinas divergen sobre algunos conceptos del tema. En el budismo se cree que existe alguna forma de conciencia que no depende de un cuerpo físico, mientras que los neurocientíficos (Thompson incluido), están en desacuerdo.
 
“En neurociencia, muchas veces nos encontramos con personas que afirman que el ‘yo’ es una ilusión creada por nuestro cerebro. Mi opinión es que el cerebro y el cuerpo trabajan en conjunto en el contexto de nuestro medio físico para construir un sentido del yo. Y me parece errado decir que solo porqué es una construcción, es una ilusión”.
 
Traducción de Helena Barquilla